Gastronomía serrana de Guachochi: trucha de arroyo, discada, tamales, pinole y esquiate (el combustible de los corredores rarámuri). Qué probar y dónde comer en la Sierra Tarahumara.
La comida de Guachochi sabe a leña y a montaña fría: trucha de arroyo, discada, tamales y, sobre todo, el pinole y el esquiate, el combustible ancestral de los corredores rarámuri. Una guía honesta de qué —y dónde— comer en la Sierra Tarahumara.
La cocina de Guachochi sabe a montaña fría y a leña. La trucha de arroyo —criada en las aguas serranas— se sirve frita o al ajillo; la discada y la carne asada reúnen a las familias; y en fiestas no faltan los tamales, las gorditas de horno y el caldo de res. Es comida honesta, de porciones generosas, pensada para el frío de más de 2,400 metros de altura.
Si un alimento define a la sierra es el pinole: maíz tostado y molido, a veces con canela. Disuelto en agua se vuelve esquiate, la bebida que los corredores rarámuri llevan en las ultradistancias porque da energía sin pesar. Probar un esquiate es probar, literalmente, el combustible del fenómeno Born to Run.
Consejo: Busca el pinole hecho a mano en el mercado: es el mejor recuerdo comestible que te puedes llevar.
Lo mejor de Guachochi no está en cadenas: está en las cocinas económicas del centro, en los puestos del mercado municipal y en los comedores familiares donde el menú cambia según el día. Pregunta por la trucha y por el caldo; y si vas de camino a la barranca, lleva algo para el trayecto. ¿Planeando la visita? Empieza por qué hacer en Guachochi.
Consejo: Los sabores más auténticos suelen estar donde comen los locales, no donde hay letrero grande.